Sartre habló de que carecía de pesimismo pero presumía de dureza optimista. Creo que refiriendome a mí misma puedo afirmar lo mismo. Yo soy optimista. Pero digo la verdad, las cosas como son, las pienso y las asvierto; lo que no quiere decir que todo sea rosa, de algodón y rodeado de arco iris en tono pastel. Todos los que opinan que esto es pesimismo está equivocada. Decir eso es no aceptar que la realidad es diversa. Y todo lo diverso tiene cosas malas. Las cosas malas, están ocasionadas por malas decisiones, malas acciones de las que alguien es responsable pero no quiere serlo.
Sin embargo, por primera vez en mi vida no; puedo ser fiel a mi ética. Po rque quieras que no, siempre acababa dándole vueltas y más vueltas y encontrandole algún sentido. Esta vez no encuentro responsable de esta "cosa" que me pasa. Podría culpar a la sociedad, pero soy antideterminista, así que, hubiera sido libre de elegir no sentir nada por ti sin que ningún otro individuo o factor interviniese; me culparía a mí por no aceptar la imposibilidad de esto; incluso podría legar a culparte a ti, pero ¿qué culpa tienes tú de ser como eres? No sé, quizá no todas las decisiones tengan un responsable o, a lo mejor quererte sea como ser libre: Inevitable.
jueves, 6 de diciembre de 2012
¿Por qué X?
Mucha gente me ha preguntado quién eres, quién es la persona capaz de ordenar mis, de norma simples, palabras para crear frases que, con sus más y sus menos pueden presumir de algo de belleza.
Creo que con lo que digo son lo suficientemente clara en lo que a tu identidad se refiere. Hablo de tus brillantes, bonitos, dislumbrantes, preciosos ojos; de tu elegante imperfectamente perfecta y tintineante sonrisa y de tu inigualable, inimitable y peculiar caracter que me hacen perder el.sentido del norte y todos los malditos puntos cardinales.
Pero in duda alguna lo más evidente de todi es la ambigüedad. ¿Desconcertante afirmación? Puede... Pero es la más real de las verdades seguida por que.no eres la única razón de mi sonrisa, quizás ni si quiera seas la más importante, pero eres la que hace real el resto de esas mismas putas sonrisas.
Creo que con lo que digo son lo suficientemente clara en lo que a tu identidad se refiere. Hablo de tus brillantes, bonitos, dislumbrantes, preciosos ojos; de tu elegante imperfectamente perfecta y tintineante sonrisa y de tu inigualable, inimitable y peculiar caracter que me hacen perder el.sentido del norte y todos los malditos puntos cardinales.
Pero in duda alguna lo más evidente de todi es la ambigüedad. ¿Desconcertante afirmación? Puede... Pero es la más real de las verdades seguida por que.no eres la única razón de mi sonrisa, quizás ni si quiera seas la más importante, pero eres la que hace real el resto de esas mismas putas sonrisas.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Traumtraum
Estás conmigo. Nos reímos. Hablas. Yo te escucho. Me quedo embobada mirando tus ojos. Sonrío. Aparto la vista. Sonríes. Te tocas el pelo. No puedo evitar seguir sonriendo. Poner cara de estúpida. esa cara que se me queda cada vez que pienso en ti. Cada vez que en mi mente resuena tu nombre. cada vez que tu imagen se cuela en mis sueños... Entonces me miras a los ojos y me abrazas. Un escalofrío placentero recorre mi espalda. tus bellas manos cubiertas de perfección y hasta ahora hechas de mis lágrimas rodean mi cuerpo. Me susurras algo al oído. Me sonrojo. Ahora soy yo la que te abraza a ti. Con todas mis fuerzas. Es como si tratase de quitarte el aliento. De que saliera de ti cada gota de aire usada para pronunciar su nombre. Te vas empequeñeciendo entre mis brazos. Encoges. Te abrazo con más fuerza. No quiero perderte. Te desvaneces. Mi agonía se va volviendo grande. Mis ojos se inundan. Me desespero. Desapareces. Ya me abrazo a mi misma. Intento recordarte. Tu olor. Tu tacto. Tu presencia. No lo consigo. Despierto. Me siento en la cama. No se como sentirme. ¿Bien? Quizás mal. Me siento bien: no te has ido. Me siento mal: nunca has llegado a estar aquí. Descubro cómo me siento. Sola. Te necesito. Lo sé, te veo mucho. Hablamos incluso bastante. Te tengo cerca. Pero no estás aquí a mi lado como a mi me gustaría. Me tumbo de nuevo. Como escrito por el diablo veo tu nombre en el aire. Sonrío. Me duermo. Repeat Again.
For repeating the experience insert a fair coin. We don´t accept dollars. Only pain.
For repeating the experience insert a fair coin. We don´t accept dollars. Only pain.
jueves, 8 de noviembre de 2012
Flight princess.
Iluminas. Tú iluminas. Tú me iluminas. Tú me iluminas la mirada, pero a la vez destrozas un pedacito de mi alma, cada vez que al verte, al pensar en ti, me doy cuenta. Me doy cuenta de que no puedo tenerte tan cerca como quisiera, no puedo si quiera decirte esto que siento. Gracias a Dios creo en el destino y en el karma. Un destino que parece conocer todo aquello que pienso y siento, que me permite verte, no tenerte lejos, hacerte reír y que incluso algunas veces brinda gestos por tu parte. Miradas fulminantes. Roces de manos ardientes. Risas inesperadas e inexplicables. Grandes frases con significado nulo. Son todos esos pequeños contactos los que crean mi locura. Sí he dicho locura. Mi locura. Porque mi maldito cerebro se vuelve loco, sabe que eres imposible, inalcanzable. Pero existe una fuerza ciega; ignorante; rebelde; luchadora; que me incita a seguir buscando tu afecto en el vacío; a seguir palpando tu silueta imaginaria en la oscuridad, a buscar el punto recíproco de estos sentimientos y a buscar tu luz entre la niebla. Esta fuerza debe ser la que todos tenemos. La que todos escondemos bajo llave. Dentro de un cofre. En lo alto de la torre de un castillo flotando en nuestra conciencia. No tengo nada de especial por fuera, más bien soy normal tirando por debajo. Ni destaco ni he destacado nunca en nada. Debe ser esa mi especialidad. La capacidad de esposar al guardián de la torre y escapar del cofre encerrado, para dejar volar de una vez, sobre un vaivén de ocasiones y actos la fuerza para seguir creyendo que esto, por imposible que sea. Y que parezca. Que obliguen a ser, y a parecer.
Gracias por ser el detonante del descubrimiento de mi especialidad.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Esa sonrisa.
Esa sonrisa. Esa maldita sonrisa que me hace perder la cabeza; que me obliga a acordarme de ti en cada momento; que ordena a tu nombre ser el que no hace más que dar vueltas en mi cabeza; que hace que sean esas cinco putas letras las únicas que conoce mi abecedario; que hace que cada uno de mis actos esté pensado para tener una respuesta por tu parte y que incita a mi cerebro a escuchar cada palabra que digo y pienso de tus labios. Sí, de esos labios que se divierten y juguetean repitiendo otro nombre; besando otra cara, otro cuello, otros labios...
No me voy a engañar. Sé que todo esto con lo que sueño no puede ser real. Es imposible. lo creas o no, este sufrimiento tan intenso dura pocos segundos. El resto del tiempo mayoritariamente siento envidia. No la que te digo que siento por ti. Envidia hacia esa persona; y no porque pueda besarte, acariciarte, perder sus manos entre tu pelo, entrelazar sus dedos con los tuyos, sino, porque recibe algo por tu parte. Amor, cariño, afecto. Es envidia por sus suerte. Cada vez que te veo se ilumina todo. En mi cabeza todo se convierte en nada, nada pierde su sentido y todo, ese todo iluminado por tu imagen se desvanece en el vacío. y lo único que queda entre esas vanas ilusiones es el brillo tintineante de esa sonrisa; la tuya.
Probablemente, sean pocos los que traten de entenderme; muchos los que crean hacerlo y ninguno los que lo consigan.
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